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cosquilla agradesagradable

El viaje al aeropuerto no llegamos corred las cenizas al suelo demasiados recuerdos quiero decir tanto que no digo nada decido fumar es mejor tener la boca ocupada no decir tonterías vientos alisios ya que son importantes las últimas palabras. Me mira es todo sonrisa pero tiene miedo yo también somos un cuento de Julio y un futuro viaje a Copenhague. Entra la lluvia estamos más despiertas que nunca llevas una semana viviendo como si fuera el último día el aire mueve tu flequillo yo tengo que pensar en lo apropiado para este momento solo se me ocurre joder es verdad. En el camino de vuelta hablamos de banalidades como si no importase lo que acaba de pasar es que no hay la suficiente confianza como para hundirse nos hacemos las fuertes luego ya veremos. Alguien debe estar ya ayudándote a mover tu gran maleta roja escaleras arriba escaleras abajo coge la línea amarilla vete a nuestro parque haz todas las cosas que no hicimos y sobre todo que encuentres quiero que te encuentres. Y ahora tú escribiéndole o escribiéndote en casa parece mucho pero no lo es y así empezaste la otra vez haciendo un cenicero con los apuntes de siglo dieciséis incapaz de ordenar nada. Hoy en la cama te acordarás de todo y de todos necesito camino en la nieve últimamente estoy demasiado triste más que nunca en el tren la puerta está entreabierta pero no vas a pasar no llores eres la más valiente eso sí lo sé. Fíjate lo rápido que ha pasado todo desde las cosquillas de Octubre se ha hecho de noche no quiero que te atragantes también sé que vas a vivir más de verdad pero.

Super 8




El médico me ha dicho que tengo una espalda de cristal con peligro de crash inminente.

He pensado en envolverla en plástico de burbujas o en una caja de cartón de las de toda la vida, es que no me veo dentro de una de madera o de última tecnología, no sé. Tengo que hacer algo.

Eme coge su avión en dos días, y entonces ya no importará que un elefante entre en la cristalería y haga una música preciosa.

Los cactus sobreviven al desierto y yo necesito hacer lo mismo.


Me siento como una gacela herida; pueden oler mi sangre a un kilómetro de distancia y todos están deseando que me caiga. Lo único que ayer me salvó un poco fue escuchar La Costa Brava mientras escogía los tomates para la ensalada de este mediodía. Lo sentí como una señal, la ensalada de hoy le tenía que encantar a Eme, además, tú no estabas, pero siempre estás, si es que eso es posible.

Por fin sé qué es lo que pasa. Me cubrí con un poema para medio Otoño, pero no recordé que el Invierno siempre es lo más difícil. Eme, el medio Otoño ya ha pasado hace un rato, tenemos que despertar.

Creo que necesito una planta. Los cactus me gustan mucho.